Es posible que durante el embarazo te sangren las encías al lavarte los dientes. Es algo frecuente y normal, ya que todas las mucosas están mucho más sensibles.

En la mayoría de los casos esto no es más que una molestia, pero para paliar sus consecuencias debes extremar la higiene lavándote los dientes después de cada comida con un cepillo suave.
Es aconsejable que vayas a tu dentista al menos una vez durante el embarazo.






















